Beneficios de los viajes fin de curso en inglés

Una de las ventajas que tienen los niños sobre los adultos es que aprenden con facilidad cualquier cosa, por eso hay que aprovechar cada segundo de su niñez. Por tal razón, muchos padres tratan de llevar a sus pequeños a viajes fin de curso en inglés, para que logren dominar este idioma tan importante con rapidez mientras se divierten.

Durante estos paseos, los niños se mantienen en contacto con personas que saben hablar perfectamente el inglés. Los monitores bilingües o nativos se encargan de enseñar los aspectos más básicos de este lenguaje, mientras realizan actividades divertidas y comparten momentos inolvidables.

Los expertos solo utilizan este idioma en el viaje y obligan a que los niños también lo hagan de una manera diferente. En muchas ocasiones, los padres invierten una gran cantidad de dinero en cursos que no estimulan el aprendizaje de sus hijos, porque utilizan métodos obsoletos o tediosos. En consecuencia, piden a gritos que no los lleven más a estas academias y no relacionan el inglés con una experiencia agradable.

viajes fin de curso en inglésCon los viajes de fin de curso en inglés se cumplen dos objetivos fundamentales:

El primero, es celebrar que han finalizado una etapa importante en sus colegios junto con sus compañeros de clases; y el segundo, dominar una lengua extranjera que les servirá para crecer en su futuro profesional.

Por supuesto, organizar un viaje de este tipo no es tarea sencilla, por lo que hay que pedir ayuda a verdaderos profesionales que cuenten con las herramientas necesarias para su planificación. Desde el personal calificado que va a enseñar el idioma, hasta el equipo de expertos que se encargará de gestionar cada detalle del viaje.

Ahora bien, los padres pueden elegir entre un campamento de inmersión lingüística y un viaje de inmersión lingüística. La diferencia entre ambos es que el primero está dirigido especialmente a los colegios bilingües; mientras que en el segundo, los alumnos estarán durante 24 horas realizando un programa de ocio en inglés.

 

Formación seguridad alimentaria, un objetivo que persigue la ley

La formación seguridad alimentaria es una de las piezas claves para lograr la manipulación adecuada de los alimentos, con la finalidad de cumplir con las condiciones necesarias de inocuidad frente al consumidor. Ahora bien, esto no es un factor aislado que se deja al azar de los empresarios y los trabajadores, existen algunas normas que lo establecen como un requisito imprescindible.formacion-seguridad-alimentaria-3

Uno de los más importantes es el Reglamento 852/2004, que fija los requisitos básicos para la higiene de los productos alimenticios. En este conjunto de normas, la Unión Europea trata de garantizar la higiene en cada una de las fases del proceso de producción, es decir, desde la primaria (caza, ganadería o pesca), hasta que llega a las manos de los compradores.

Entre los puntos más relevantes que incluye el reglamento, se destacan los objetivos higiénicos sobre locales y equipos de elaboración de alimentos, condiciones básicas del transporte, desperdicios de alimentos, suministro de agua, formación de los empleados de este sector, envasado y embalaje y tratamiento térmico.

Por otro lado, las empresas de este sector (a excepción de las que se dedican a la ganadería, el cultivo, la pesca o la caza) tienen que aplicar el sistema de análisis de riesgos y control de los puntos críticos (APPCC), que aparecen reflejados en el Codex Alimentarius o Código Alimentario, establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la FAO.

Por supuesto, para que se implemente con éxito un sistema APPCC, es fundamental que las empresas hayan fijado un sistema de autocontrol basado en esos principios. Esta es la forma más efectiva de alcanzar las expectativas y cumplir lo que dicen las leyes. Por lo tanto, debe mantener prácticas higiénicas, que involucren todo el aparato productivo.

Estas actividades se conocen como programas de requisitos previos, programas de prerrequisitos o planes de higiene, que tienen como meta la seguridad de los alimentos. La limpieza y desinfección, control de plagas (desinsectación y desratización), abastecimiento de agua, formación de trabajadores y trazabilidad son aspectos que se consideran en estos programas.

Los empleados de estas industrias deben trabajar de la mano del empresario para superar los objetivos trazados. Por eso, nunca está de más pedir asesoramiento profesional que sirva de orientación en estos temas.