Importancia del tratamiento ignífugo para madera

tratamiento ignifugo para madera

A lo largo de la historia de la humanidad, los fenómenos naturales se han posicionado entre los principales causantes de enormes pérdidas, tanto de personas, fauna y flora, así como de dinero. Estos son inevitables: huracanes, terremotos, tormentas, erupción de volcanes, derrumbes de montañas, entre otros. Sin embargo, hay accidentes que pueden ser controlados y evitados por el hombre como es el caso de la propagación de incendios; de allí la pertinencia de un buen tratamiento ignífugo para madera.

El fuego se considera un “arma de doble filo”, puesto que ofrece ventajas, siendo sus usos perentorios para la sociedad; pero también genera fuertes impactos negativos si no hay el control y cuidado necesario. Éste desde los inicios del hombre, le ha permitido realizar hogueras para cocinar o como sistema de calefacción, defenderse ante el enemigo y ver en la oscuridad. Evidentemente, estas actividades se han ido desarrollando, aunque utilizando aún esta fuente de calor.

Ahora bien, la mayoría de los incendios se deben: a la generación de una chispa cerca de un combustible o una sustancia inflamable y, por otro lado, al contacto de un material, no resistente a altas temperaturas, con una llama. En todos los casos existentes, la acción inmediata es evitar la propagación, lo que se facilita con los excelentes productos disponibles en el mercado para tratamientos ignífugos, especialmente para madera y textiles.

En el caso de la madera usada para la construcción, dicho tratamiento es importante e impuesto legalmente. Este hecho se atribuye a que los incendios en edificios, casas, locales o cualquier obra, origina perjuicios al medio ambiente y a la salud de la sociedad.

Cabe destacar, que la madera como tal no es la responsable de estos accidentes; no obstante, el material propaga el fuego una vez que este lo toca. En tal sentido, han surgido productos (recubrimientos) como las pinturas intumescentes, las cuales aumentan su resistencia al calor, al retardar, por lo menos por 60 minutos, la combustión.

Tanto las pinturas como resinas intumescentes, han arrojado estos excelentes resultados, lo que se debe a que se comportan como aislantes térmicos, formando una espuma que impide el paso del calor a la madera. Adicionalmente, han sido aceptadas satisfactoriamente, por no quebrantar con la belleza y estilismo que posea la pieza a instalar.

Deja un comentario