Formación seguridad alimentaria, un objetivo que persigue la ley

La formación seguridad alimentaria es una de las piezas claves para lograr la manipulación adecuada de los alimentos, con la finalidad de cumplir con las condiciones necesarias de inocuidad frente al consumidor. Ahora bien, esto no es un factor aislado que se deja al azar de los empresarios y los trabajadores, existen algunas normas que lo establecen como un requisito imprescindible.formacion-seguridad-alimentaria-3

Uno de los más importantes es el Reglamento 852/2004, que fija los requisitos básicos para la higiene de los productos alimenticios. En este conjunto de normas, la Unión Europea trata de garantizar la higiene en cada una de las fases del proceso de producción, es decir, desde la primaria (caza, ganadería o pesca), hasta que llega a las manos de los compradores.

Entre los puntos más relevantes que incluye el reglamento, se destacan los objetivos higiénicos sobre locales y equipos de elaboración de alimentos, condiciones básicas del transporte, desperdicios de alimentos, suministro de agua, formación de los empleados de este sector, envasado y embalaje y tratamiento térmico.

Por otro lado, las empresas de este sector (a excepción de las que se dedican a la ganadería, el cultivo, la pesca o la caza) tienen que aplicar el sistema de análisis de riesgos y control de los puntos críticos (APPCC), que aparecen reflejados en el Codex Alimentarius o Código Alimentario, establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la FAO.

Por supuesto, para que se implemente con éxito un sistema APPCC, es fundamental que las empresas hayan fijado un sistema de autocontrol basado en esos principios. Esta es la forma más efectiva de alcanzar las expectativas y cumplir lo que dicen las leyes. Por lo tanto, debe mantener prácticas higiénicas, que involucren todo el aparato productivo.

Estas actividades se conocen como programas de requisitos previos, programas de prerrequisitos o planes de higiene, que tienen como meta la seguridad de los alimentos. La limpieza y desinfección, control de plagas (desinsectación y desratización), abastecimiento de agua, formación de trabajadores y trazabilidad son aspectos que se consideran en estos programas.

Los empleados de estas industrias deben trabajar de la mano del empresario para superar los objetivos trazados. Por eso, nunca está de más pedir asesoramiento profesional que sirva de orientación en estos temas.